Existen diferentes clases de pruebas para obtener un diagnóstico fiable en el caso de infección por SARS-CoV-2. Según el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, existen tres tipos de test para detectar síntomas de la COVID-19:

  • Test PCR

Detectan un fragmento del material genético del virus, concretamente el ácido ribonucleico (ARN) del microorganismo patógeno.

Se toman mediante una muestra respiratoria.

Su grado de sensibilidad es alto, de hecho, son los más fiables, y el diagnóstico se puede conocer tras varias horas, pero su manejo es laborioso y complejo. Se requiere personal médico para llevarlo a cabo.

 

  • Test rápidos de tipo serológico

Detectan si el organismo ha generado anticuerpos frente al virus mediante una muestra sanguínea. Por lo tanto, detectan a los inmunes. No detecta a los asintomáticos y tampoco es fiable en los siete primeros días de la infección.

Se puede conocer el resultado en 10 o 15 minutos.

En caso de resultar positivo, se establece el diagnóstico. Si no, se necesitará una prueba PCR para descartar el contagio.

 

  • Test rápidos de antígenos

Se realizan con una muestra respiratoria que detecta proteínas del virus. Estas pruebas tienen un grado de sensibilidad de entre el 64 % y el 80 %. En 10 o 15 minutos se puede conocer el resultado.

Su manejo es sencillo. Al igual que con los serológicos, su positivo sirve para diagnosticar, pero su negativo requiere un test PCR.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda los test rápidos de anticuerpos para la investigación y en un contexto médico. Esto se debe a la circunstancia de que para realizar una prueba rápida de anticuerpos fuera de un hospital no se garantiza un diagnóstico claro. No son sencillos de interpretar. Sólo los PCR dan fiabilidad respecto a un diagnóstico. Por lo que no se recomienda la realización de tests rápidos sin supervisión facultativa.

La evolución de este coronavirus dentro del organismo está aún en fase de estudio, por eso se desconoce por qué un paciente tarde más que otro en dar negativo al virus en las pruebas. Hay pacientes leves que dan positivo y rápidamente negativizan, otros pacientes presentan cuadros graves que dan negativo más tarde y, también los hay que, a partir de la curación clínica, al cabo de un tiempo dan positivo.

Las pruebas diagnósticas se deben realizar en general a pacientes con síntomas moderados o graves dentro de un hospital y a leves en el ámbito extrahospitalario (residencias y centros-sociosanitarios, por ejemplo), según el Ministerio de Sanidad.

Las pruebas PCR se deben hacer a pacientes sospechosos de infección, sin PCR o con PCR negativas con varios días de evolución, siempre en un hospital. Pero como son más laboriosos, también permite utilizar test rápidos de diagnóstico serológico para identificar antes a los positivos.

En el ámbito extrahospitalario, el Ministerio prioriza los tests en residencias de mayores y centros sociosanitarios para pacientes con síntomas. Si se obtiene al menos una prueba positiva, se considerará que existe un brote en esta institución y se aislará a los pacientes con síntomas y a los demás residentes se les considerará contactos estrechos procediendo a la cuarentena de los mismos.

En las instituciones penitenciarias sí está permitido hacer pruebas PCR.

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