Peelings, la mejor forma de mantener cuidada la piel facial

Un peeling es un proceso de exfoliación de la piel que consiste en eliminar las células muertas de las capas superficiales de la piel. En muchos casos, contienen melanina y provoca que se vean manchas en la piel. Siendo un procedimiento fácil y sencillo, hay que reconocer varias formas de aplicarlos, varias técnicas para determinar cuáles son las propiedades de los mismos.  

Tipos de Peelings:

  1. Físicos: Esta técnica se realiza mediante láser resurfing con Co2 y Erbium. El láser se utiliza, en la mayoría de los casos, para remover áreas lesionados o líneas de expresión, produciendo no sólo una igualación de las superficies de la cara que están irregulares, sino que, como otros peelings, promueve la formación de sustancias vitales para la piel que actúan como relleno.
  2. Mecánicos: Esta técnica utiliza cepillos, cristales, piedras o lijas. La dermoabrasión es un ejemplo de ello que consiste en erosionar la piel de forma mecánica para alcanzar el nivel más seguro de la piel. Con un rodillo que lleva partículas de diamante u otros materiales se realiza este procedimiento. Este sistema es el más usado para mejorar el aspecto de cicatrices. También obtiene buenos resultados tratando todo tipo de arrugas verticales o secuelas del acné.
  3. Químicos: Este es un tratamiento no es quirúrgico que se basa en la disminución más o menos profunda de capas de la piel con el fin de que se regenere, renovando así la propia piel. Este tipo de peelings se utiliza con ácidos Alfahidroxiácidos, unos productos que se obtienen de la naturaleza y tienen propiedades exfoliantes. Esta sustancia lo que consigue es que las células muertas rompan sus conexiones y, por lo tanto, se eliminen. Este proceso rejuvenece la piel y hace que se vea mucho más luminosa a la par que suave.

Dentro de las ventajas que tiene este último peeling se encuentra:

  • La luminosidad y la uniformidad que obtiene la piel
  • Es una técnica rápida, simple e indolora
  • Puede realizarse en cualquier época del año, en todo tipo de piel y en distintas partes del cuerpo
  • No precisa de anestesia ni ingreso en clínica

Tipos de peeling según su profundidad:

Por un lado, encontramos los peelings superficiales. Estos van dirigidos a personas que quieren eliminar manchas, acné o arrugas finas. Se puede aplicar cada 15 días y sólo produce un enrojecimiento que se va tras unas horas.

Por otro lado, el peeling medio es mucho más efectivo para borrar arrugas superficiales, acné en fase activa o manchas extendidas. Esta exfoliación sí que produce un enrojecimiento mayor que el peeling superficial, pero sin alterar la vida del paciente. El proceso se lleva a cabo en una sola sesión, aunque puede llegar a repetirse al cabo de 6 semanas después de dicha sesión.

Ya por último tenemos los peelings profundos. Este es el más agresivo puesto que está destinado a eliminar arrugas profundas, cicatrices de acné y manchas de pigmentación alta. El enrojecimiento en este caso es intenso, lo que altera la vida del paciente durante, al menos, una semana. Este tratamiento se realiza en una sola sesión, pudiendo repetirlo 8 semanas después del mismo.

Un procedimiento fácil para eliminar imperfecciones

Con los Peelings lo que se consigue es poder acabar con esos elementos faciales que, en algunos casos, son molestos para algunas personas. Es una manera sencilla, rápida e indolora de tener una piel perfecta. Sin duda, es un procedimiento más que recomendable para todos aquellos que quieran eliminar sus imperfecciones faciales.

Añadir comentarios